domingo, 5 de febrero de 2012

Otoño

Ventana bisabuela, esperanza mía, almendros de mis valles falsos enmarcas alrededor del mundo.
Mis sueños caen como hojas teñidas de bosque, flotan cada vez desde más lejos, van camino a casa desde la ausente copa que nunca deja de extenderse.
Sosiego de otoño roído por el tiempo, partiste desde el sueño
l a r g a m e n t e.

                                           Fotografía de Paola Cisneros 

Instante


La hoja del árbol que el viento mece,
el instante en que éste la detiene,
la blandura del musgo en las rocas,
el vapor de la leche hirviendo,
el aliento de un bebé mientras duerme,
la suavidad del pétalo,
la mirada de un cachorro,
el abrazo de un gato,
el blanco de un copo de nieve,
el olor a mantequilla, 
la espuma del mar,
la pluma del ave sostenida por el lago quieto,
la tibia penumbra de la chimenea en una noche de invierno,
la luz de la vela que se apaga,
el amor,
la nostalgia de que se haya extinguido,
la sensación de lo eterno...

Fotografía de Paola Cisneros

Caminos


Para plantar cara al mundo exterior;
caminar tierra húmeda bajo los pies,
construir como las plantas, 
sembrar púrpuras raíces sobre la casa, dispuestas al azar
y continuar desde aquí, hasta el cielo espejado de nuestras calles.

Fotografía de Paola Cisneros

Luz de día


Luz de día. 
Ambigua por la forma de tu alma,
perduras desde el fondo de otras épocas.
Tu claridad y tu aspecto amanecen a todos los objetos,
Dejando en libertad a su sombra. 
Coloreas el lienzo del mundo en amarillos, ocres, pálidos, rojos!
Subes los peldaños de cada horizonte en resplandores fluorescentes
Anocheciendo en una quinta inexistente.

Fotografía de Paola Cisneros

jueves, 2 de febrero de 2012

Esta carta la escribo para ti, ya que me cuesta más trabajo orar en pensamientos. Quiero hablar contigo de mis padres y de mi hermano. Ni siquiera sé que pedirte, ni como. La sensación hacia ellos, los sentimientos que me devuelven su recuerdo, sobre todo de los últimos años, de toda su vida, su historia. Tengo miedo por ellos. Tengo miedo de que no se salven. A mi me va bien. Pero a uno de debe ir bienpara estar bien, no se conforma con el bien de los otros, debe experimentarlo en su propia vida, el bienestar, que tanta falta les hace. Me duele pensar en su rutina, en todas sus ausencias de sueños y esperanza, de realización. Tengo miedo de su confusión y estancamiento. Miedo de no verlos crecer. Dolor de ver su dolor y él. No, todos ellos Dios, Cómo vas a poder ayudarlos, yo los veo tan dormidos. Mi mamá, mi papá, os, el pequeño os.No se ni qué dicirte de su situación casi puedo verlos desamparados de ti y me da rabia que así sea, que no existan los milagros en sus vidas. Tengo miedo de que todas estas sensaciones mías sean ciertas.
Dederías tenerles compasión a ellos. Perdón por reclamarte así, pero es que me desespero. Siento que pasa el tiempo y no se, cuando van a ser felices, ni si quieras cuando van a comenzar a buscarla, eso, la felicidad, que es lo unico que deberia importarnos estando vivos. . Me duelen en el alma. Por favor ayúdalos a sanar su alma, su vida, haz de ellos un milagro . No tardes más en rescatarlos Dios, como tu lo estás haciendo conmigo, que me haz ayudado tanto, a dejar atrás. Te entrego esta carta con la esperanza de que la leas y por favor hagas algo, tú unico en esta vida que puede cambiar su malestar por una vida plena y llena de amor y luz, mucha luz, eso te pido para ellos. Prosperalos, bendicelos. Amén.