Aquella viva fuente que deseo
en éste pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.
Aquí se esta llamando a las creaturas
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras
porque es de noche.
Aquella eterna fonte esta escondida
que bien sé dó tiene su manida
aunque es de noche.
Su origen no lo sé, pues no le tiene
más sé que todo origen de ella viene
aunque es de noche.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
miércoles, 11 de agosto de 2010
...
Incognita suspención
De enmarcado dorado,
Como las grandes escrituras
en una pieza mundana,
Nada hay de irremediable como lo que se escribe
Soy trájico carmín,
Amorosa persuación nunca solemne,
Imagen incognoscible que habla,
Habladurias con plumas en la cabeza
tan posibles como el otro,
Pensamiento que vuelve al señuelo del tiempo amoroso
para sosegar el clamor de mi carne,
Largos hilos de sospechas.
Del olvido volverá a nacer
mi indumentaria de andanzas;
Blando propósito durmiente,
Fuente molida en papel.
Hermosa tortuga de sus silencios;
caparazón del discurso parafraseado,
Resonancia del aire
que se entrega al suelo entintado,
inundando el grabado
de la soledad monumental.
Soy noches de fuente fuga
que tejen suavecito a las palabras.
No hay nada de irremediable como lo que se escribe.
De enmarcado dorado,
Como las grandes escrituras
en una pieza mundana,
Nada hay de irremediable como lo que se escribe
Soy trájico carmín,
Amorosa persuación nunca solemne,
Imagen incognoscible que habla,
Habladurias con plumas en la cabeza
tan posibles como el otro,
Pensamiento que vuelve al señuelo del tiempo amoroso
para sosegar el clamor de mi carne,
Largos hilos de sospechas.
Del olvido volverá a nacer
mi indumentaria de andanzas;
Blando propósito durmiente,
Fuente molida en papel.
Hermosa tortuga de sus silencios;
caparazón del discurso parafraseado,
Resonancia del aire
que se entrega al suelo entintado,
inundando el grabado
de la soledad monumental.
Soy noches de fuente fuga
que tejen suavecito a las palabras.
No hay nada de irremediable como lo que se escribe.
martes, 10 de agosto de 2010
La llave y el cerrojo
Sólido almuerzo
Entre las espinas de tu vientre
Que busca untar la miel suave y blanda
Que de mi vientre resbala.
Espinas azucaradas y aterciopeladas
Nadan en la leche tibia de mi devenir
Que bebe el cerrajero
En una mañana blanda.
Adentro de la casa donde nací,
En la guarida blanca
Asciende a las colinas
Salpicadas de esperma.
Mientras el mar amarillo
Encuentra la semilla.
Es como trepar gajos de mantequilla
Es como la dulce y tierna
Mordedura de un león.
Entre las espinas de tu vientre
Que busca untar la miel suave y blanda
Que de mi vientre resbala.
Espinas azucaradas y aterciopeladas
Nadan en la leche tibia de mi devenir
Que bebe el cerrajero
En una mañana blanda.
Adentro de la casa donde nací,
En la guarida blanca
Asciende a las colinas
Salpicadas de esperma.
Mientras el mar amarillo
Encuentra la semilla.
Es como trepar gajos de mantequilla
Es como la dulce y tierna
Mordedura de un león.
Y todo por una mueca teatral...
Entre los preparativos de Josefina,
Se apagan de la cocina
Las veladoras encendidas,
Alrededor de sus sobrinas
Va guardando en su petaca
Caliente
De ambiciones podridas,
Su traje de novia y crinolinas.
Un par de manos quietas,
Solemnes y desconocidas,
La llevan a las orillas
Por un estrecho atajo.
Amontona los papeles y les da un abrazo
Bebe un remedio para la cólera
De un sólo tajo.
Josefina se encuentra todavía
A merced de una florista con envidia
Rompe las últimas flautas
Y se engendran las sepulturas.
Despidiendo al óvulo del agua y la rosa
Que huyen al cielo y a la tierra
Por ser así la cosa.
La impaciencia atroz del mar
Estalla de golpe
En un diluvio.
Josefina huye al peñasco
De martes por la tarde,
Recoge recipientes en el asfalto;
Préstamos de un pueblo fantasma.
Se apagan de la cocina
Las veladoras encendidas,
Alrededor de sus sobrinas
Va guardando en su petaca
Caliente
De ambiciones podridas,
Su traje de novia y crinolinas.
Un par de manos quietas,
Solemnes y desconocidas,
La llevan a las orillas
Por un estrecho atajo.
Amontona los papeles y les da un abrazo
Bebe un remedio para la cólera
De un sólo tajo.
Josefina se encuentra todavía
A merced de una florista con envidia
Rompe las últimas flautas
Y se engendran las sepulturas.
Despidiendo al óvulo del agua y la rosa
Que huyen al cielo y a la tierra
Por ser así la cosa.
La impaciencia atroz del mar
Estalla de golpe
En un diluvio.
Josefina huye al peñasco
De martes por la tarde,
Recoge recipientes en el asfalto;
Préstamos de un pueblo fantasma.
INUTIL BUSQUEDA
Mirándola explicar intenciones invisibles
Hasta cansarse
El revuelo ya inútil penetra directamente
Infinita diligencia
Claridad que abruma
Para volver al origen habría que morir
Como nuestro noble padre,
Para expresar con las manos
El único camino es el sonido musical
Bueno y verdadero de la casa
Creer que todo es posible
Mientras podemos soñar...
Hasta cansarse
El revuelo ya inútil penetra directamente
Infinita diligencia
Claridad que abruma
Para volver al origen habría que morir
Como nuestro noble padre,
Para expresar con las manos
El único camino es el sonido musical
Bueno y verdadero de la casa
Creer que todo es posible
Mientras podemos soñar...
SOÑE QUE VOLABA
Mientras un valle inmenso y extendido
Crecía sobre el amor
Abrí mis brazos como de ave
Divina muerte que aprende la cacería.
Había caminos delante de mí,
Volaba sonriéndole a todos
Y la certidumbre de sus ojos
En mis extremidades de carne.
¡Vértigo afortunado de mi rostro en juego!
Mujer de seda
Mi vestido como en el agua
Al son de mi vuelo
él me miraba y sonreía como pájaro
Y yo subía en cuanto aleteaba
Abrazando su rostro partido en dos
Y sus aletas de pez que no conozco
Nos miramos encantados al volar
Fortuita elevación al sirviente afortunado
Amante de seda
De cabello azul rey.
Crecía sobre el amor
Abrí mis brazos como de ave
Divina muerte que aprende la cacería.
Había caminos delante de mí,
Volaba sonriéndole a todos
Y la certidumbre de sus ojos
En mis extremidades de carne.
¡Vértigo afortunado de mi rostro en juego!
Mujer de seda
Mi vestido como en el agua
Al son de mi vuelo
él me miraba y sonreía como pájaro
Y yo subía en cuanto aleteaba
Abrazando su rostro partido en dos
Y sus aletas de pez que no conozco
Nos miramos encantados al volar
Fortuita elevación al sirviente afortunado
Amante de seda
De cabello azul rey.
Lila
Por conocerte, me quedarían tantas noches
!Vivir sobre tus lunares,
Vivir de lo que sueñes corazón!
Me abandono al deseo de tu abrazo
Hombre pequeño, piel de terciopelo
Me asomo al corazón de tu latir,
De tu boca nacen cálidas palabras;
Un poema de madrugada en madrugada.
Afuera de tu casa llueve
Mientras te sostengo la espera
Trepo la calma de tus manos
Tocándome la cara.
Las horas van con él
Por unos labios tan suaves
Mi cabeza va hacia su silencio
Me uno a su cuerpo
Quiero saber como sostener
Los telares de sus cabellos.
Mi amable vientre se entrega
A las manos y piernas suyas,
Callo.
!El día es hoy!
Silencios.
!Vivir sobre tus lunares,
Vivir de lo que sueñes corazón!
Me abandono al deseo de tu abrazo
Hombre pequeño, piel de terciopelo
Me asomo al corazón de tu latir,
De tu boca nacen cálidas palabras;
Un poema de madrugada en madrugada.
Afuera de tu casa llueve
Mientras te sostengo la espera
Trepo la calma de tus manos
Tocándome la cara.
Las horas van con él
Por unos labios tan suaves
Mi cabeza va hacia su silencio
Me uno a su cuerpo
Quiero saber como sostener
Los telares de sus cabellos.
Mi amable vientre se entrega
A las manos y piernas suyas,
Callo.
!El día es hoy!
Silencios.
Uhída volcánica crepuscular

Nosotros;
Quinteto de sombras,
Todos como enemigos rencorosos
Estamos cabeza hundida.
Cruzadas de corazones
entre mis gritos
Voces de temblor,
Sobrecarga de una casa en la traición al padre,
Secuelas envejeciendo mis recuerdos,
Dualismo familiar guardado.
Negra explosión de castigo,
Años de culpa en las manos
Tú, violentas mi infancia
Sembrada en el rojo atardecer.
lunes, 9 de agosto de 2010
Las momias del placer
A oscuras, toco tus cabellos entintados,
En el confort de una palabra sin ecos.
Sin voz,
Las plumas de ave terrestre,
Renuncian a la suave caricia del crepúsculo.
La figura de tu sueño se sofoca
Sobre lo bello de la subjetividad,
Dos cuerpos somnolientos
Escrutándose a la distancia
Se regalan un beso para el otro.
Las momias del placer,
Despiertan
En el último momento,
Un regalo a destiempo,
Yace sobre los cuerpos pálidos.
Tus manos,
Saladas de placeres
Resueltas en la seducción,
Descansan
Sobre mis empañados ojos.
Un reloj para tu viaje
Se alberga al final del tapiz
Del trájico momento acabado.
Debajo del antebrazo izquierdo
Guardas el mapa de mi deseo.
Suave caída de la esperanza en el beso imaginado.
Anonadados,
Ante los movimientos del corazón,
En las montañas de sentimientos y sudores,
Se dibuja un modelo de amor en la estrategia.
Busco palabras mortíferas
Para disolver el deseo,
Me escribo
En el gesto tierno
Del desconcierto.
En el confort de una palabra sin ecos.
Sin voz,
Las plumas de ave terrestre,
Renuncian a la suave caricia del crepúsculo.
La figura de tu sueño se sofoca
Sobre lo bello de la subjetividad,
Dos cuerpos somnolientos
Escrutándose a la distancia
Se regalan un beso para el otro.
Las momias del placer,
Despiertan
En el último momento,
Un regalo a destiempo,
Yace sobre los cuerpos pálidos.
Tus manos,
Saladas de placeres
Resueltas en la seducción,
Descansan
Sobre mis empañados ojos.
Un reloj para tu viaje
Se alberga al final del tapiz
Del trájico momento acabado.
Debajo del antebrazo izquierdo
Guardas el mapa de mi deseo.
Suave caída de la esperanza en el beso imaginado.
Anonadados,
Ante los movimientos del corazón,
En las montañas de sentimientos y sudores,
Se dibuja un modelo de amor en la estrategia.
Busco palabras mortíferas
Para disolver el deseo,
Me escribo
En el gesto tierno
Del desconcierto.
miércoles, 7 de julio de 2010
Un hombresito maravillosamente hermoso
De destellos amarillos a rojo vivo,
Se templa el hierro de su fin,
La fuerza germina gotitas del pensamiento terrestre,
El crecimiento gradual conserva el sabor,
Mano empeñada.
El germen de nuestros pies aquí en el sueño,
Rodea la cabeza en el vacío del aire dormido.
Niños substanciales.
El sueño del vuelo, remedio marcial
Breve instante nítido y agradable.
Los años de la eternidad caen sobre la naturaleza
Con sólo querer ser sinceros.
Siempre tuve los aromas
y las vendimias espirituales,
Ambas manos implorando al cielo
a los pies de los tallos,
Frutos de fuego
profundos como los paisajes,
Pluma en mano
sobre el borde de la ventana,
Columnas y torres
de la carne hasta la sangre.
Fuente del tiempo amoroso
El clamor de mi carne
Volverá a nacer
Como pétalo que vuelve al suelo
Hermosa tortuga de caparazón dorado,
Lleva la suave indumentaria
Del discurso silencioso.
Blando propósito de largos hilos
Posibles como el otro,
Tejen como lo que se escribe.
Precariedad que se entrega
Inunda el pensamiento,
Fuente fuga de sospechas
En papeles de andanzas,
Aire entintado en la cabeza,
Camisón emplumado.
Volverá a nacer
Como pétalo que vuelve al suelo
Hermosa tortuga de caparazón dorado,
Lleva la suave indumentaria
Del discurso silencioso.
Blando propósito de largos hilos
Posibles como el otro,
Tejen como lo que se escribe.
Precariedad que se entrega
Inunda el pensamiento,
Fuente fuga de sospechas
En papeles de andanzas,
Aire entintado en la cabeza,
Camisón emplumado.
"Furor Divino"
Lentos hervores petrificados, atemporales
Ciñe la parda,
En las fronteras de la espera
Sopla el pensamiento nutrido de amor
El furor celestial se intensifica, al calor del fuego,
Ya no tengo dudas en esta playa
Aparece la sustancia de la huella andariega,
Que se disuelve prontamente
Cruzo la calle de la intimidad
Al ver su más profunda piel
Rojo Carmín, parcelas de amor
Antes de mi muerte.
Ciñe la parda,
En las fronteras de la espera
Sopla el pensamiento nutrido de amor
El furor celestial se intensifica, al calor del fuego,
Ya no tengo dudas en esta playa
Aparece la sustancia de la huella andariega,
Que se disuelve prontamente
Cruzo la calle de la intimidad
Al ver su más profunda piel
Rojo Carmín, parcelas de amor
Antes de mi muerte.
martes, 1 de junio de 2010
Sueño Recurrente
El alma
Sobre el dibujo del cuerpo,
Contempla sin llegar a olerlo,
Ante sus ojos
No hay instante sin milagro,
Baila y bebe sobre la vejez,
Posee nuestra cuna y nuestra tumba.
¡Vuelan los pájaros tristes de la sequía!
Haciendo un enorme sonido
Vuelan hacia la nube y la sombra,
Su traje es azul y amarillo,
Recorren todas las distancias,
Cruzan la chimenea
Del último rayo de sol.
Sólo el viento
Con sus suspiros de embalsamador,
Escucha el canto en sus entrañas.
Mi brazo
Cayó enamorado
De las sendas de lo inalcanzable,
La flor misma de mis sentimientos,
Al calor de las terrazas
Pide lo contrario a un sueño,
Con un apetito insaciable.
Valiente don de lágrimas cortando flores;
Castañuelas como de piedra,
¡Festín de duda!
Lo había soñado antes...
Sobre el dibujo del cuerpo,
Contempla sin llegar a olerlo,
Ante sus ojos
No hay instante sin milagro,
Baila y bebe sobre la vejez,
Posee nuestra cuna y nuestra tumba.
¡Vuelan los pájaros tristes de la sequía!
Haciendo un enorme sonido
Vuelan hacia la nube y la sombra,
Su traje es azul y amarillo,
Recorren todas las distancias,
Cruzan la chimenea
Del último rayo de sol.
Sólo el viento
Con sus suspiros de embalsamador,
Escucha el canto en sus entrañas.
Mi brazo
Cayó enamorado
De las sendas de lo inalcanzable,
La flor misma de mis sentimientos,
Al calor de las terrazas
Pide lo contrario a un sueño,
Con un apetito insaciable.
Valiente don de lágrimas cortando flores;
Castañuelas como de piedra,
¡Festín de duda!
Lo había soñado antes...
miércoles, 26 de mayo de 2010
todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno
Voy a escribir todas las mañanas del mundo,
Todas ellas enumeradas,
Gritando a las vacas antes de irse a la cama,
Con un libro abierto muy afilado
Y corbatas negras entretejidas.
En una lucha por dar significado,
El ataúd se acuesta temprano,
Ha muerto este mes
Para formar un nido,
Oigo su voz en el silencio
de todas las apariencias;
Me conducen a escribir algo mundano.
El autobús del saber
Se sienta en un rincón de la escritura,
Sus pliegues parecen caminos sin retorno.
El perro,
Entre los utensilios del día,
Escudriña en la carretera inacabada;
las calles del mundo.
Mira buscando algo que no puede sostener,
Endurecido,
En el visor de la cocina;
Mira a la camarera
Que se incaba en la tierra
Y se ha sentado a cenar.
Todas ellas enumeradas,
Gritando a las vacas antes de irse a la cama,
Con un libro abierto muy afilado
Y corbatas negras entretejidas.
En una lucha por dar significado,
El ataúd se acuesta temprano,
Ha muerto este mes
Para formar un nido,
Oigo su voz en el silencio
de todas las apariencias;
Me conducen a escribir algo mundano.
El autobús del saber
Se sienta en un rincón de la escritura,
Sus pliegues parecen caminos sin retorno.
El perro,
Entre los utensilios del día,
Escudriña en la carretera inacabada;
las calles del mundo.
Mira buscando algo que no puede sostener,
Endurecido,
En el visor de la cocina;
Mira a la camarera
Que se incaba en la tierra
Y se ha sentado a cenar.
martes, 25 de mayo de 2010
Qué pienso sobre el amor?
Es una masa que yo froto sobre mi lenguaje
al estado de fantasma,
Analizar palabras en mis dedos
tocándose a sí mismos,
Envolver al otro en mis palabras imprecisas,
mientras mi lenguaje tiembla de deseo.
Es una vaca soñadora, durmiente,
que comparte conmigo una piel,
Una mano que pende de mis palabras,
Hostil trago de agua entre una boca abierta,
Y dedos en la punta de una indumentaria.
Arrastra a mi lenguaje al primer placer,
como un deseo desollado,
Un pequeño rincón de pereza
que me retira de la cosa.
Su escritura es llana como una imagen,
Apuesta el cariño de los hombres.
Es como escribir a alguien en piezas,
o como un discurso abstracto.
Es como si tuviera por azar la máquina deseante;
un instrumento que se asemeja al lenguaje,
Es, como un paraíso nada insoportable
Y a la vez,
Una vocación de recuerdo sobre el cuerpo
que quiebra circunstancia semejante.
El don del tiempo,
íntegramente borrado de sustancia.
lunes, 24 de mayo de 2010
En el inicio del blogg. 2010...
Existe ese Aleph en lo íntimo de una piedra? Lo he visto cuando vi todas las cosas y lo he olvidado?... (Jorge Luis Borges)
De vez en cuando hay que bajar al sótano a hurgar los presentimientos. "El Aleph de las sospechas" es ese sitio del imaginario donde convergen todos los presentimientos, para dejar de serlo y convertirse en puras certidumbres.
Al bajar las escaleras del oscuro sótano de nuestro inconciente podremos quizá, vislumbrar nuestro propio Aleph; lugar de todo lo que nos concierne y que se le llama con algún nombre, o se le evoca con algún color o cualquier cosa que no se pueda decir con palabras exactas, pero que sin embargo se le adivina con extraña clarividencia.
Esta poesía recopilada y concretada a través de azares, corazonadas, intuición, conjeturas, provocaciones o exaltaciones de algunas palabras de otros o mías, encontradas y escogidas con un agudo presentimiento de que me pretenecen, sin importar el monopolio del palacio de las letras, pues ellas no tienen un sólo dueño y entre ellas no se casan; copulan continuamente engendrando diferentes notas; agudas, graves o inaudibles, son ellas tan suceptibles a la manipulación de la escritura, que poniendo a una, junto con otra nota (palabra), la diferencia de sonido que emiten, es tan irremediable como definitiva, por todo ello; tan imposible de ser robadas.
Mutables hasta el infinito; las combinaciones de todas ellas, reunidas en un sólo pentagrama (poema), hacen de cada pieza de autor, algo plenamente único y al mismo tiempo puede ser escuchado por todos los oídos de la tierra.
Este sumario de poesías, recoge la vieja usanza de los dadaístas y los surrealistas, quienes incursionaron por la escritura del inconciente, a quien se le da cabida en "el aleph de las sospechas", creando un hilo conductor entre el plano de la realidad y del imaginario, que dibuja un mundo lejano a lo cotidiano, reflejándose en nuestro interior.
Se ha de saber que la palabra Aleph, en este sitio de sospechas; es elegido por su viejo y sagrado contenido que Borges nos lo ha contado ya...
"Dos observaciones quiero agregar: una sobre la naturaleza del Aleph; otra, sobre su nombre. Este, como es sabido, es el de la primera letra del alfabeto de la lengua sagrada. Su aplicación al círculo de mi historia no parece casual. Para la Cábala esa letra significa el En Soph, la ilimitada y pura divinidad; también se dijo que tiene la forma de un hombre que señala el cielo y la tierra, para indicar que el mundo inferior es el espejo y es el mapa del superior; para la Mengenlehre, es el símbolo de los números transfinitos, en los que el todo no es mayor que alguna de las partes". (Borges).
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