martes, 10 de agosto de 2010

Lila

Por conocerte, me quedarían tantas noches
!Vivir sobre tus lunares,
Vivir de lo que sueñes corazón!

Me abandono al deseo de tu abrazo

Hombre pequeño, piel de terciopelo
Me asomo al corazón de tu latir,
De tu boca nacen cálidas palabras;
Un poema de madrugada en madrugada.

Afuera de tu casa llueve
Mientras te sostengo la espera
Trepo la calma de tus manos
Tocándome la cara.

Las horas van con él

Por unos labios tan suaves
Mi cabeza va hacia su silencio
Me uno a su cuerpo
Quiero saber como sostener
Los telares de sus cabellos.

Mi amable vientre se entrega
A las manos y piernas suyas,
Callo.
!El día es hoy!
Silencios.

1 comentario:

  1. no cabe duda que a medida que avanzamos sobre este poemario, asistimos a la más afortunada conjunción de palabras en la red, se respira tanta frescura que se antoja leerlo en papel.

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