Aunque haya tiempo entre uno y otro, siendo emitido por la misma persona; el doble mensaje es siniestro por su forma ambigua, se retuerce como tubérculo, informe, quiere uno entender y no puede, el doble mensaje me es escalofriante, sabe el camino al manicomio y su niebla produce temblor, aunque haya tiempo entre uno y otro, pero emitido por el mismo sujeto y entre menos distancia temporal exista entre ambos (mensajes) más cerca se estará de la locura.
Dios no cambia, dios es eterno, inmutable, dios nunca cambia, tiene un sólo rostro insondable e imperecedero, es lo contrario a la locura, que petrifica la apariencia y muta la percepción de ella, en cambio Dios puede tomar mil apariencias pero su apreciación, su pensamiento son inmutables, eternos.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario