Voy a escribir todas las mañanas del mundo
todas ellas
enumeradas
grtaré a las vacas negras
palabras que duermen en mi cama.
Voy a escribir
todas
las mañanas del mundo
en un libro abierto
muy afilado
con letras negras
entretejidas.
En una lucha por dar significado
el ataúd se acuesta temprano,
ha muerto este mes
para formar un nido,
oigo mi voz en el silencio
de todas las apariencias,
el autobus del saber
me conduce
a entintar amaneceres,
me siento en un rincón de la escritura
los pliegues del día
parecen
caminos sin retorno.
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